Publicado en Cibersur en Sept/07
La llegada de septiembre, la vuelta al cole y una cierta impresión de que comienza un nuevo año hacen que muchos hagamos en estas fechas propósito de enmienda y nos propongamos, una vez más, llevar nuestra agenda al día.
En los últimos años, hemos vivido una especie de guerra entre móviles y PDA por tomar el control de nuestros datos personales y de la gestión de las llamadas telefónicas. Desde un primer momento se vio claramente que la convivencia de móvil y PDA en el bolsillo no iba a durar mucho y que en poco tiempo sólo podía quedar uno. La duda entre usar una PDA que sea móvil o un móvil que incluya agenda y otras funcionalidades parece haberse decidido a favor del móvil, lo que ha provocado que muchas agendas electrónicas se hayan quedado arrinconadas.
Por otra parte, también se ha avanzado mucho en la posibilidad de gestionar todos estos datos a través de Internet, usando servicios en línea que facilitan tener nuestra agenda y contactos siempre disponibles, con la facilidad de poder compartirlos con otros usuarios.
Pero, pongamos por caso que soy un usuario que no se mueve mucho de su puesto de trabajo (por lo que no necesito un servicio de correo electrónico en movilidad) y que he aparcado mi vieja PDA por falta de uso. ¿Cuál es la situación a la que me enfrento?
Por un lado me gustan las agendas en línea porque son muy fáciles de gestionar y las puedo consultar desde casa, desde el trabajo y desde cualquier sitio donde tenga acceso a Internet. Por otra parte, cuando no estoy trabajando echo en falta llevar mi PDA actualizada en el bolsillo y sobre todo no poder recibir alarmas que me ayuden a gestionar mi ajetreada vida social.
La solución, según yo lo veo, es combinar el uso de una agenda en línea con el uso del móvil como dispositivo que nos avisa de los compromisos y nos recuerda las citas, además de incluir todos los contactos que podamos necesitar.
Para conseguir que esta combinación funcione, tenemos que sincronizar la agenda, que está en Internet, con el móvil, que está en el bolsillo. El objetivo es que la agenda sea el dispositivo de entrada de los datos y que el móvil sea el de salida. Desde cualquier ubicación, con acceso a Internet, gestiono en el ordenador citas, reuniones, tareas pendientes, alarmas, etc. y envío los datos al móvil, que nos irá avisando en todo momento de nuestras actividades, tanto con mensajes en pantalla, como con avisos sonoros.
Recientemente he descubierto un servicio de Internet, gratuito, que me facilita enormemente toda esta labor. Se trata de Plaxo (http://www.plaxo.com), una agenda en línea que se sincroniza con casi cualquier cosa que usemos para gestionar contactos y actividades (Outlook, Calendar, iCal, Agenda, Yahoo, etc.)
Veamos, finalmente, un caso práctico. En mi caso particular, uso, además de Plaxo, Google calendar, junto con Agenda e ICal (incluidos en Mac OSX) que son los que envían los datos al móvil. Cuando meto una cita en Google calendar, ésta se envía automáticamente a Plaxo, que a su vez la envía a Agenda cuando abro el portátil. Lo único que tengo que hacer de forma manual es enviar los datos por Bluetooh desde el portátil hasta el móvil y ya tengo todos los datos actualizados. También funciona en el otro sentido. Desde el móvil puedo incluir un nuevo contacto o cita que pasará al portátil y desde allí subirá sucesivamente a Plaxo y a Google Calendar sin que yo tenga que hacer nada.
Feliz vuelta al cole :-)