Por Paco Olivares. Miércoles, 26 de Abril de 2006.

Miedo al correo electrónico

Desde los primitivos comienzos de Internet, más aún, desde lo más profundo de las primeras redes de computadoras, los usuarios han utilizado intensamente la posibilidad de mandar mensajes privados a sus semejantes. Entre los recursos de Internet más utilizados, el correo electrónico siempre ha destacado como el más empleado y el primero que utilizaba el recién llegado a la Red.

La popularización de Internet, que nos ha traído la última década, ha provocado que el e-mail se haya convertido en una popular forma de comunicación entre particulares, estudiantes, empresas e instituciones. Las ventajas de la banda ancha permite que sea fácil el envío de documentación, imágenes, presentaciones y todo tipo de información a través de esta vía.
El panorama del correo electrónico ha cambiado mucho desde aquellos buzones pequeños que sólo se podían utilizar con programas instalados en nuestro ordenador. Ahora podemos conectarnos a nuestro correo desde cualquier dispositivo conectado a la Red. El tamaño de los buzones de correo gratuito sobrepasan ya el gigabyte de capacidad.

Sin embargo, hace ya algún tiempo que me da miedo difundir públicamente mi dirección de correo electrónico, especialmente en cursos y conferencias. Algunas personas, con la mejor voluntad, la incluyen en su agenda de correo electrónico y tarde o temprano un virus las infecta. El siguiente paso es que recibo es un aluvión de quejas de desconocidos a los que les ha llegado un virus, supuestamente enviado por mí. Otro de los inconvenientes de difundir libremente la dirección de correo es la llegada masiva de spam, que en algún caso me ha obligado a tener que buscar otra dirección de correo, puesto que el antiguo ha quedado totalmente bloqueado, con el perjuicio que conlleva un cambio de correo que ya conocen todos mis contactos.

Todas estas medidas contra los virus y el spam terminan siendo contrarias a la voluntad de comunicación que conlleva Internet, creando la siguiente paradoja: Tengo una dirección de correo electrónico para poder simplificar y optimizar mis comunicaciones, pero no puedo comunicarla porque al final termino perdiendo correos importante entre miles de mensajes basura.

Uno de los proyectos que solicitan reiteradamente las asociaciones de internautas es la creación de un correo electrónico personal único que no dependa de un proveedor de acceso o de un agente de Internet, sino que lo otorgue la Administración de la misma manera que un DNI. Un correo electrónico que nos acompañará durante toda nuestra vida. La idea es buena, pero claro, cuando pienso en las cuentas bloqueadas e infectadas de virus, siento pánico.

Internet está cerrando sus puertas y se pierde la libertad en que viven pueblos y pequeñas ciudades donde las casas nunca se cierran. Los expertos tienen clara su recomendación: “No abra mensajes de desconocidos”. O lo que es lo mismo: “No hable con extraños”. Está claro que tenemos que ir pensando en convivir con el correo basura y con los filtros antispam, hemos de acostumbrarnos a usar sistemas para validar la identidad de nuestros interlocutores y vivir nuestra comunicación digital con menos inocencia que hace unos años.



Escribir un comentario

Si quieres añadir tu comentario a esta entrada, simplemente rellena el siguiente formulario:

Nombre *
Email *
Url

* Campos requeridos

Puedes usar estas etiquetas XHTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>.

No hay comentarios

Sé el primero en escribir un comentario.

Suscríbete

Trackbacks

Para notificar de una mención en tu blog a esta entrada, habilita la notificación automática (Opciones > Discusión en WordPress) o especifica esta url de trackback: http://www.arrozconbogavante.es/2006/04/26/miedo-al-correo-electronico/​trackback/